martes, 28 de septiembre de 2010

F.C.

Estoy refriada desde la incapacidad. Me he estado frotando la espalda muy a mi estilo. Mi casa es grande grande. Mi casa es pequeña.

Herví y tuve que irme hirviendo para que me vean afónica.

Hay boletas de todos los colores pero a mí las que me gustan son las verdes.

Estoy resfriada con capacidad y sé que necesito un par de manos manos pero si bien sin ellas me alcanzo menos es también cierto que sin ellas me alcanzo más.

Hoy fundé un club antimadres donde se odian a todas las madres del mundo menos la mía.

Hoy entiendo que hará falta para muchas cosas menos para la leche.

lunes, 20 de abril de 2009

Josephine
Oliva tiene once. Desde que tenía seis, Joe le sugería vivir y ser jóven. Cada vez que Joe le gritaba sus porras a la vida terminaba diciéndole que le iba a heredar el Datsun. A esa misma edad a mi me dió por enseñarle a nadar. Hasta ahora lo ha hecho muy bien. Nos preocupa más el Datsun que creo, no aguanta los próximos siete años. Pero igual. Oliv aprenderá conducir en el a pesar del síndrome. Pronto verá lo maravilloso que es poder alejarse de mí y se sentirá como se ven las cosas en el agua. Contentas y más grandes.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Mellizos

Para mi que ella trasmitía pensamientos por que al principio sí que no nos creyó nadie. Después de que murió, al menos, uno de tus hermanos se anima a llegar a casa para celebrar, en un mismo día, tu cumple años y el mío. Raúl está ansioso por que le devolvás ser tío y su mujer está lista para llenarnos el estudio con los peluches gigantes que le compró a Michelle y que detesta Michael. Ambos se divierten tanto repitiendo la broma de la cuna en lugar del escritorio, que ya no les vuelvo a explicar. Cuando los llamo para lo del queque quiero que vean cómo, con un viaje a China en mente, se les apaga su deseo de la noche libre.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

L.A.


Madrid nunca me pareció pequeño. Ciudades así me recuerdan momentos de hace cinco años. Todos ellos en la mañana. Vos no sabias que eran las ocho y media sin jugo y yo hacia ejercicios dentro de la casa para no pensar en devolverme. Esos momentos, los principales, evaden el sorbo pero no las palabras de aliento que da Nuria. Cuando Nuria me dice algo te llama por el apodo. Como sabe que me puede hacer reír, después de su explicación te imita la mueca. Cada vez con más ganas tuerce la lengua y con defectos sobreactúa ese dicho gringo tan tuyo. Ella te recuerda castaño, como yo te recuerdo rubio, como mi madre al teléfono me escuchó feliz una sola vez.

martes, 11 de noviembre de 2008

Sandi


Esta tarde parece buena para recordar cuantas fueron las mesas y eso que ninguno de los dos toma caliente. Saber si fue la flor seca la que inicio una larga lista de fábulas viejas que nos tuvieron conversando durante tres horas por depresivos. Mi mejor amiga te describió como un tipo que viste con sweater de lana y eso fue lo que menos me gusto de vos. Es tan antiguo eso de la lana que jamás pensé estar a La Polini comprándote una. Me gustaría saber si alguna vez pensaste, que un jueves podría iniciar la invasión de tus dominios. Me pregunto si sabrás ya, cuál es mi único regalo. Es tan obvio que puede ser culaquier cactus pero al mismo tiempo no lo es. Si recordás bien, de las favoritas, sobresalió la ballena.

sábado, 25 de octubre de 2008

¿mucho cansado?

Hoy vino a llevar algo para la familia. Así que son como las siete o seis. Cuando viene con ellos son a veces las ocho o las nueve. Cuando no, ya se sabe. Abrimos casi las 24 y las sospechas ya no son muchas. Existe, como ven, cierta relatividad con la que en un principio se pudo contar todo esto. Si ella quisiera vendría a averiguar bien, como le dije, cualquier viernes entre la una y tres de la mañana. Pero no creo que lo haga. Además tomemos en el cuenta el hecho de que él ha estado pasando temprano. Invariablemente mi Wang lo saluda con la única pregunta que se sabe de oído.

sábado, 11 de octubre de 2008

Del Profeta

Ese lo pintó en el 97. Recuerdo que lo hizo después de contarme un sueño mal logrado. Me explicó que era nuestro amigo Mois viendo a una hormiga caminar en un alambre de púas. El fondo era rojo, la hormiga era pequeña y el alambre de púas café. Se sabía que era Mois pero no se veía que era Mois. Como en el sueño, en el cuadro nada más aparecía un hombre con corbata alta. Este otro del 94 fue cuando nos conocimos. Para entonces lo que hacíamos ya nos alimentaba bien. Empezamos a hacer trabajos en conjunto, talleres y esas cosas. Luego en el 96 nos nació Julia. La mayor parte del tiempo pasamos dibujando la ropa con que la vestíamos. Le pusimos Colección Catálogo en tiza pastel. Se expuso por cuatro semanas y excepto por la que le llevé a mamá, el resto fue comprada por amigos. La mayoría, le confesé a ma, tienen hijos ya grandes; otros por el contario no saben que ya tienen hijos.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Depósito

De lo que pasó, me quedó un colchón de 65 mil pesos que está como estuvo antes, sin cama. Eso de uno tirarse para comer, planchar o dormir fue complicado al principio pero después de diecinueve meses se aprende a dejar caer las rodillas y a prescindir de almohadas. Tirada ahora, en lo que es y no es mi sala, pienso en platos, en 34 dibujos plumilla, en el hijo del vecino que jamás lloró, en su gorro de colores con tres figuritas.
El colchón, por ocho meses espuma, es perfecto para ver al techo. Si a uno se le ocurre doblarse encuentra igualmente en el suelo tres bolsas de jardín y seis cajas que dicen mío. Se sabe que es ropa, cobijas, los platos y 95 discos. Dejé cubiertos, una perilla del gas al fuego lento y la puerta del patiecito abierta. La nueva fijo se debe estar partiendo tratando de quitar 24 posters pegados a la pared con goma. Blasfema muchas veces y sin saber en 17 de ellas dice mi nombre.

martes, 9 de septiembre de 2008


Main Man

Entre tanto él se sienta. No se pude decir que tiene una mirada sospechosa. Eso se diría del otro que siempre recibe en la puerta. Abre, te sondea desde los zapatos. Si llega a la cabeza y tenés anteojos estas jodido. Dice, Mariah pasá y maja mi teni. En frente del que no alcanza a distinguirlas nuevas, me siento. Señala tras de mi tres fotografías, un mono, un topo, un saco en percha. Me muevo mucho. Da su sonrisa y dice, Mary hasta las nueve.
Trato de recordar números de monos, topos y sacos en perchas pero no puedo. Si los cuelga así es por que sabe que él es el gran elefante y que Charlie es un excelente nombre. Me mira. Le digo espero. Se levanta y me dice bien. Por tres horas me concentro entener quedita primero una y luego la otra pierna.

viernes, 15 de agosto de 2008

My Mother Should Know

No sabe lo que es estar jodida. No poder tomar una pluma o hacer un acorde. Ayer mi mama me gritaba que me fuera hacer las radiografías y que dejara de jalarme los dedos por qué eso no es para estar sonado. No sabe que la joda es desde el codo. Como veintinueve cartílagos son los que tengo malos. Eso no se arregla viendo hielo o doctores. Ella no sabe que es por estar dibujado duro o cantando por las noches un hit before your mother was born.
Ella no sabe que esto viene de a long log time ago. De cuando era pequeña y me doblaba las muñecas sin saber gimnasia y guindada de un árbol me mareaba sin saber fumar.

martes, 29 de julio de 2008

Walter, Mark and Eric Burdon

La fotografía es rara. Tiene un cartel atrás donde se ven todas las caras excepto por las que tapan las cabezas. Entonces el conocedor hace memoria e intenta adivinar quién está a la par de Dylan. Pasa el dedo, cuenta, murmura nombres. Ve al del bigote y piensa, yo soy. Se dice no. Yo soy es otro año, otro disco.